El problema del que nada quiere hablar: ¡los gases!

נטלי-שמש

NATALIE SHEMESH | DIETISTA REGISTRADA

Facilita la transición a tu sistema dejando en remojo y germinando las legumbres, comiendo raciones pequeñas, minimizando el consumo de los alimentos problemáticos más conocidos y usando algún que otro truco más.

La transición a una dieta vegana puede afectar a tu sistema digestivo. El alto contenido de fibra de una dieta vegana puede afectar a tu sistema digestivo. Además, en algunos casos la transición brusca a una dieta con alto contenido de fibra puede producir efectos secundarios no tan deseados como hinchazón, gases excesivos o dolores de estómago.

¡No temas! Por suerte, el cuerpo se adapta progresivamente, suponiendo que los problemas de estómago no sean algo habitual en ti (pero incluso aunque tengas problemas con tu sistema digestivo, hay cosas que puedes hacer para solucionarlos).

Si estás experimentando cualquiera de los síntomas mencionados anteriormente o sabes que tu sistema digestivo suele ser problemático, prueba a seguir estos consejos:

  1. Una buena elección de legumbres: las legumbres son conocidas por provocar gases. Trata de dejarlas en remojo o incluso germinarlas antes de cocinarlas. También puedes tratar de usar legumbres que se digieran más fácilmente como las lentejas, los frijoles mungo y el tofu.
  2. Más vale poco en muchas comidas que mucho en pocas ocasiones: come pequeñas porciones a lo largo del día, hazlo despacio y mastica bien tu comida.
  3. Minimiza tu consumo de granos integrales: para equilibrar tu ingesta de fibra, comienza consumiendo granos refinados e incorpora progresivamente más granos integrales a tu dieta a medida que tu cuerpo se adapte.
  4. Minimiza tu consumo de los alimentos problemáticos más conocidos: verduras crucíferas, alcachofas y alimentos bajos en calorías que contengan polioles como el sorbitol o el manitol, ya que pueden contribuir a la formación de gases y producir hinchazón. Puedes volver a introducir estos alimentos progresivamente en tu dieta a medida que tu cuerpo se adapte.
  5. Mantén un diario de alimentación: un diario de alimentación con síntomas que te ayuden a identificar alimentos problemáticos.
  6. Mantente activo: mantener tu cuerpo activo puede ayudar a que tu sistema digestivo funcione de forma saludable.
Los gases